martes, 27 de febrero de 2018

Obligar o no a un niño a realizar actividades Parte 2


Es la comunicación la clave de las relaciones entre humanos y entra a ser una vez más fundamental a la hora de resolver las dudas en lo relacionado con nuestros hijos e hijas.


¿Se debe obligar al niño a hacer una actividad que no le gusta? 

Imagen tomada de https://www.educapeques.com/cuentos-infantiles-cortos/cuentos-para-ninos/cuento-infantil-carlos-quiere-jugar.html
Claves para saber cuál es la mejor opción, de acuerdo con las fortalezas y gustos del pequeño.
Por: Juan Diego Quiceno Mesa
¿Bajo presión?
¿Cómo saber, entonces, si el pequeño está disfrutando su actividad extracurricular? Para los expertos, la clave está en una buena comunicación. “Nadie conoce mejor a un niño que sus padres. Ellos saben cuáles son sus aptitudes y actitudes. Si el día de la práctica siempre está enfermo, si después de algunos meses aún no tiene amigos en ese entorno en concreto, si no se muestra emocionado, significa que hay que sentarse y hablar con ellos y, si es necesario, buscar otra actividad en la que se sienta feliz y motivado” señala Karen Tautiva, psicóloga de la Universidad del Rosario.
Diana Sepúlveda, terapeuta ocupacional de la Universidad de Santander, agrega además que desde los adultos debe haber una autorreflexión. “Es cierto que no nos enseñan a ser padres, pero el compromiso de cada uno, cuando asume ese rol, es hacer el mayor esfuerzo por entender su nuevo papel. Eso implica un proceso de autoconocimiento: es natural que todos llevemos frustraciones o sueños fallidos, pero solo cuando somos conscientes de ellos aprendemos a controlarlos y a impedir que esto afecte a nuestros hijos” concluye.
El compromiso de la familia

Imagen tomada de http://www.luciamipediatra.com/soy-un-nino-y-quiero-jugar-post-protesta/
Frente a la elección de la actividad extracurricular, Nicolás Sierra, docente de las Escuelas Populares del Deporte, en Medellín, recomienda que la familia conozca las opciones y junto con el niño escojan aquella que se adecúe mejor a los deseos y capacidades del pequeño. “Ojalá se pasearan por las prácticas de distintos deportes para que sean conscientes de las dinámicas de cada uno, que el niño mire y dé su opinión. No partir de supuestos como que si es niño le gusta el fútbol y si es niña, la gimnasia”.
Tenga en cuenta que cada proceso exigirá de su hijo dedicación y esfuerzo, y si el pequeño no se encuentra a gusto, no tendrá motivación para cumplir los propósitos de la actividad. Además, cuide de no saturar la agenda del menor, dejando espacios para hábitos que permitan el descanso de su cuerpo y su mente. 
Considere, por último, que la inscripción de su hijo a esta actividad no solo es un compromiso del pequeño. La familia tendrá que adecuar su logística a las horas de ese proceso extracurricular. Si su hijo está entusiasmado y motivado con las clases de fútbol o de música, es apropiado que dedique tiempo de su día a preguntarle cómo va, a llevarlo a las prácticas y traerlo, a ir a los eventos donde haya muestras públicas de su avance y mejoría. Demuéstrele interés.
Esto, dice Sierra, es la única gran responsabilidad de la familia. “Apoyar. Para señalar los errores y propiciar su mejoría estamos los entrenadores. El niño solo necesita de su familia apoyo. Eso lo hará feliz. Y la felicidad de él o ella es lo único que debe importar”.


Y, ahora un poco de humor...

Imagen tomada de http://donweb.news/si-el-medico-no-se-sabe-explicar/

No hay comentarios:

Publicar un comentario